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Categoría: Recursos

  • INTELIGENCIA EMOCIONAL: ¿Qué es y cómo fomentarla?

    INTELIGENCIA EMOCIONAL: ¿Qué es y cómo fomentarla?

    ¿Podemos conocer todas nuestras emociones? ¿Podemos llegar a controlarlas? ¿Qué pasa cuando algo nos enfada mucho y perdemos el control de lo que decimos? ¿Podemos ser capaces de calmarnos antes de hacer algo de lo que podemos arrepentirnos?
    La respuesta es sí, somos capaces y con trabajo podemos conseguirlo.
     
    Si paramos a pensar por un momento, sabremos el importante papel que juegan las emociones en nuestro día a día, hasta tal punto que la mayor parte de nuestras decisiones son tomadas de acuerdo a las emociones que suscitan. 
    Cuando hablamos del término inteligencia emocional nos referimos a la capacidad de conocer y actuar ante nuestras emociones, así como las de los demás, y actuar en consecuencia. Se trata de una capacidad que podemos dominar en mayor o menor medida y que, como tal, podemos trabajar y mejorar. Existen así personas que poseen una inteligencia emocional más desarrollada que otras.
     
    Los principales elementos con los que se trabajan en los entrenamientos orientados a fomentar este tipo de inteligencia son: autoconocimiento emocional, autocontrol o autorregulación emocional, automotivación, reconocimiento de emociones en los demás, o actuación interpersonal.
    Centrémonos en los primeros elementos, ya que son los primeros de una cadena que podemos trabajar y desarrollar. Vamos a conocer algunas técnicas y pasos que podemos aplicar en nosotros mismos para llegar a conocer nuestras emociones.

    Lo primero que debemos saber es lo que NO debemos hacer cuando experimentamos una emoción:

    No pensar en lo que nos preocupa.
    Liberar la tensión por otras vías.
    Presionarnos para tener pensamientos positivos.
    Querer distraer la atención hacia otro asunto.
    Pensar y buscar soluciones inmediatas.

    1. Parar

    Hagamos un “stop” en nuestro alrededor cuando sintamos que hay una emoción que se despierta.

    2. Respirar

    Estar serenos es muy importante para continuar con los siguientes pasos. Podemos hacer respiraciones profundas, contar al inspirar y espirar, cerrar los ojos y centrarnos en el movimiento del pecho y el diafragma,…

    3. Captación y definición de la emoción

    ¿Qué estoy sintiendo? ¿Cómo me afecta? ¿Qué despierta esta emoción en mi cuerpo? ¿Qué pensamientos despierta esta emoción?

    4. Aceptación de la emoción

    La emoción está ahí, existe, lo mejor es que la aceptamos y nos permitamos sentirla.

    5. Soltar la emoción

    Una vez la hemos sentido y experimentado, lo mejor es dejarla ir.
    “Yo no soy mis emociones, sino que ellas vienen y van, estas emociones no son lo mismo que yo.”

    6. Actuar

    Según las circunstancias, podemos hacer un pequeño ensayo mental para tomar una decisión en nuestra actuación, como por ejemplo: al haber experimentado la emoción y sentirla, podemos pensar en cómo será la situación ante la decisión que decida tomar.
     
    Otros pasos que pueden ayudarnos son el hecho de hacernos las siguientes preguntas, que nos ayudarán a no tomar decisiones o actuar de manera precipitada: ¿Cómo será la situación si reacciono así? ¿Cómo se sentirá esa persona ante mi reacción? ¿Actuar así es realmente lo que quiero?
     
    Conocer y controlar nuestras emociones lleva mucha práctica, conocimiento personal y control de pensamientos y actitudes, pero no por ello se trata de algo imposible, tal vez nos ayude a dar el primer paso para conocernos mejor el hecho de pensar en qué es lo que queremos, visualizarlo, qué podemos hacer para conseguirlo y entonces trabajar por ello.
    Somos capaces, solo es cuestión de practicar.

    Andrea Juste
    Psicóloga colaboradora en Clínica Dellago

  • TRASTORNO POR ATRACÓN: Qué es y qué no es

    TRASTORNO POR ATRACÓN: Qué es y qué no es

    Para poder comprender qué son los atracones que pueden llegar a constituir el trastorno por atracón es importante saber qué son y qué los caracteriza; a ello vamos a dedicar esta entrada
    Llamamos episodio de atracón al hecho que se basa principalmente en dos aspectos; en primer lugar, se produce una ingesta de alimentos que se considera excesiva, en segundo lugar, y también importante, esta ingesta va acompañada por la sensación de pérdida de control.

    Empezando por la cantidad, suele ser superior a lo que la mayoría considera, ésta tal vez puede no parecer exagerada a un observador externo, por lo que también se tiene en cuenta la opinión subjetiva de la persona que se ha dado el atracón. Es posible que si una persona se prohíbe los dulces, el hecho de comerse una tarde 5 magdalenas en pocos minutos lo considere un atracón, en cambio a una persona que normalmente toma 2 magdalenas para merendar, tomarse 2 más lo puede interpretar como que ese día se ha dado un “capricho”.

    Pasamos ahora a la pérdida de control, fundamental para catalogar algo como atracón o no. Si en el caso anterior la persona se ha comido 5 magdalenas porque le apetecía, lo ha hecho de forma calmada y controlada, no es un atracón, en cambio si la persona planeaba sólo comerse 1 magdalena y cuando ha empezado no ha podido parar y ha terminado comiendo 5 entonces sí podríamos hablar de un atracón.
    Sabiendo ya estos dos aspectos fundamentales vamos a describir las demás  características de los atracones:

    Sensaciones: agradables al inicio el atracón, aunque instantes después aparecen la culpa y el malestar tanto físico como mental por la ingesta descontrolada.
    Velocidad: puede comenzarse de manera más reducida, donde la comida se saborea y mastica lentametamente, pero por lo general después se engulle rápidamente.
    Agitación: Suele haber hiperactivación, la persona se remueve en el asiento o pasea por la habitación, dando una sensación de gran nerviosismo.
    Sensación de consciencia alterada: el periodo durante el que se realiza el atracón suele describirse como un lapso de tiempo en que la conducta se hace casi automática, sin ser plenamente consciente de ella.
    Secretismo: Es común comer de forma relativamente normal y luego, en secreto, volver a por más o llevar comida al dormitorio o baño.
    Sensación de pérdida de control: Es el factor clave de los atracones. Esta sensación puede ir apareciendo gradualmente, a medida que se come, o de repente, donde una ingesta controlada se vuelve más descontrolada. Existen personas que planean sus atracones, teniendo así sensación de control sobre ellos, aunque esto no es del todo cierto ya que no evitan que sucedan, e incluso reconocen que se dan atracones que no estaban planeados.

    Veamos dos ejemplos:  

    Es el día de nochebuena, estoy en la cena familiar. El primer plato está muy bueno, pero el que más me gusta es el segundo plato, sabe delicoso, de hecho me gusta tanto que me sirvo una segunda ración. Para finalizar, los postres, no soy muy de dulce, picoteo algunos mantecados y polvorones mietras hablamos y me tomo varias copitas de cava. Cuando todos se van me lavo los dientes y me acuesto. ¿Es esto un atracón? No, una persona en una situación puntual puede comer más y ello no constituye un atracón siempre y cuando, como en este caso, sienta que controla la situación.

    Es el día de nochebuena, estoy en la cena familiar. El primer plato está bien; el mejor sin duda es el segundo plato, solomillo, como mi ración en cuestión de minutos y no dudo en coger otra, y entonces noto que los demás se me quedan mirando, apenas he participado en la conversación, dejo de comer, aunque me comería una tercera ración, y hablo con mi familia. Llega el turno de los postres, no soy muy de dulce, picoteo algunos mantecados y polvorones mietras hablamos y me tomo varias copitas de cava. Bien entrada la noche todos se van, me lavo los dientes y me acuesto, pero no consigo dejar de pensar en el solomillo que ha sobrado, estoy tenso, me apetece mucho comerlo. Bajo a la cocina con la intención de comer un pequeño trozo pero entonces me apetece más y acabo comiendo todo lo que ha sobrado, lo hago tan rápido que apenas noto el sabor de la comida; yo no quería esto, ahora me siento culpable y me duele el estómago, he comido demasiado, no podía parar. ¿Es esto un atracón? Sí, pero no durante la cena, la persona quería comer más solomillo pero se ha refrenado, el atracón en este caso ha sido nocturno, ha comido más de lo que había planeado en un inicio y ha tenido esa sensación de pérdida de control y remordimientos.

    Por tanto, para hablar de trastorno por atracón se deben cumplir estas condiciones: ingestión  de alimentos superior a lo que la mayoría considera normal en un periodo de tiempo determinado, sensación de falta de control, malestar respecto a los atracones, el episodio de atracón suele producirse mínimo una vez a la semana (mínimo durante tres meses), y se suele comer más rápidamente, hasta sentirse lleno, no se siente hambre físico antes, y suele haber culpabilidad al finalizar.

    Ángela Carro
    Psicóloga colaboradora en Clínica Dellago

  • EL MIEDO, ¿incapacitante o preparador?

    EL MIEDO, ¿incapacitante o preparador?

    Las emociones básicas están presentes desde la infancia y su principal función es promover la supervivencia. El miedo es una de ellas.
    Cuando experimentamos síntomas fisiológicos como son un aumento de la frecuencia cardíaca, mayor ritmo en la respiración, golpeteo del corazón, sudoración, temblor, o aumento de la temperatura corporal; u otros cognitivos como pensamientos negativos o bloqueantes, puede ser que estemos ante una situación en la cual experimentamos miedo.

    Vamos a analizar estos síntomas de manera objetiva. ¿Qué sucede en nuestro cuerpo? Nuestro sistema circulatorio aumenta su frecuencia, ordena que haya un mayor flujo de aire, y el cuerpo humano se encuentra en un alto nivel de capacidad, preparado para actuar (lucha o huye).
    Traslademos ahora esta situación a un ejemplo actual como es el hablar en público ante un acto importante (exposición oral, ponencia, charla,…). ¿Cuáles son los síntomas que experimentamos? ¿Son similares al miedo? ¿Y qué interpretación les damos?

    Cada persona interpreta la realidad de una manera diferente a otra, podría haber incluso tantas interpretaciones como personas vivan la misma situación. El significado que cada persona le da a la misma influye en cómo responderá ante las situaciones que se presentan en su vida.
    Pongámonos en el papel de una persona que responde al miedo con la opción “huida”: los síntomas de hiperactivación que experimenta son los descritos anteriormente, además, no piensa con claridad, sus pensamientos no fluyen, y estos síntomas físicos o fisiológicos son interpretados como bloqueantes (en el caso que no huya de la sala, claro). Otra persona responde ante la misma situación con la opción “lucha”: sus síntomas de hiperactivación son los mismos, nota ese aumento, nota que se activa, y decide hacer frente a la situación y focalizar y orientar toda esa energía hacia su principal objetivo, la charla y el discurso.

    ¿Cuál es la diferencia? Una persona ha decidido interpretar esos síntomas como preparadores, determinantes a la hora de hacer frente a una situación en la que requiere mucha energía, su cuerpo lo detecta y prepara para ello, orientándola hacia la consecución de su fin. La otra, sin embargo, realiza una interpretación de bloqueo e incapacidad ante la afluencia de tanta energía.

    La interpretación a esos síntomas de activación, como preparadores o incapacitantes, es lo que ha hecho que una persona actúe de una manera u otra ante la misma situación.
    Las personas somos capaces de entrenarnos para detectar esos síntomas de activación y darnos cuenta de ellos antes, somos también capaces de aliviarlos, y en nuestra mano está la decisión de interpretarlos como incapacitantes o preparadores. ¿Cómo? A través de intervenciones basadas para mejorar ansiedad, basadas en Mindfulness, o similares.
    Está en nuestras manos, somos los responsables de esa interpretación.

    Para explicarlo de otra forma es necesario aclarar primero el concepto “neuroplasticidad”. Es el fenómeno por el cual los circuitos neurales se fortalecen, aumenta la sustancia gris (o disminuye) y el cerebro cambia y se adapta según las experiencias que vivimos. Cuando vivimos una situación que despierta un pensamiento negativo, y se activa todo el circuito que conlleva, por ejemplo, de amenaza, éste va dejando huella. Si volvemos a vivir una situación similar, y tiene lugar la misma interpretación, este circuito o esta manera de responder  se irá fortaleciendo y, por tanto, aumentará su probabilidad de ocurrencia o repetición.

    Si existe más cantidad de pensamientos negativos, autojuicios, tendencia a la rumiación, o pensamientos de propia ineficacia, ésto producirá que este modo de responder sea el más probable ante situaciones similares, o incluso la mayoría de situaciones que vivimos, ya que será el que más se ha fortalecido en nuestro funcionamiento y actividad cerebral. Es decir, esas conexiones se han visto fortalecidas y se activarán con más facilidad.

    Andrea juste
    Psicóloga colaboradora en Clínica Dellago

  • Los pensamientos, ¿hábitos mentales?

    Los pensamientos, ¿hábitos mentales?

    Cuando pensamos en hábitos, lo primero que suele venirnos a la mente son los hábitos y rutinas diarias que hacemos, es decir, aquellos comportamientos repetitivos que suelen seguir el mismo orden. Nos solemos acoger a ellos para buscar organización y tranquilidad, y al final suelen hacerse de manera automática.
    Esto puede aplicarse también al mundo mental de los pensamientos. Son rutinas mentales que, ante una misma situación o similares, suelen seguir siempre el mismo patrón, despertando el mismo tipo de pensamientos e ideas y actuando y apareciendo de manera prácticamente automática.

    Para explicarlo de otra forma es necesario aclarar primero el concepto “neuroplasticidad”. Es el fenómeno por el cual los circuitos neurales se fortalecen, aumenta la sustancia gris (o disminuye) y el cerebro cambia y se adapta según las experiencias que vivimos. Cuando vivimos una situación que despierta un pensamiento negativo, y se activa todo el circuito que conlleva, por ejemplo, de amenaza, éste va dejando huella. Si volvemos a vivir una situación similar, y tiene lugar la misma interpretación, este circuito o esta manera de responder  se irá fortaleciendo y, por tanto, aumentará su probabilidad de ocurrencia o repetición.

    Si existe más cantidad de pensamientos negativos, autojuicios, tendencia a la rumiación, o pensamientos de propia ineficacia, ésto producirá que este modo de responder sea el más probable ante situaciones similares, o incluso la mayoría de situaciones que vivimos, ya que será el que más se ha fortalecido en nuestro funcionamiento y actividad cerebral. Es decir, esas conexiones se han visto fortalecidas y se activarán con más facilidad.

    ¿Quiere decir ésto que los pensamientos son hábitos?
    Sí, y como tal, podemos cambiarlos.
    El establecimiento de hábitos se produce porque se repite un mismo patrón, por tanto, si trabajamos para fomentar otro patrón diferente a la hora de interpretar las situaciones que vivimos (interpretación positiva, búsqueda de soluciones, pensamiento positivo, el cambio como oportunidad…), y lo hacemos de un modo consciente, éste se irá fortaleciendo, influyendo así en el crecimiento de los nuevos patrones de respuesta y los nuevos hábitos de respuesta mental.

    El primer paso para cambiar los hábitos es darse cuenta de ellos.
    El segundo es establecer otros en su lugar.

    Andrea juste
    Psicóloga colaboradora en Clínica Dellago

  • Nuevas tecnologías, nuevas fuentes de ansiedad

    Nuevas tecnologías, nuevas fuentes de ansiedad

    Uno de los factores que está inflamando la sociedad actual es la pantalla. Estamos transformando el cerebro de las personas a pasos agigantados. El hecho de permanecer todo el tiempo alerta por las notificaciones está cambiando nuestro sistema cerebral y nuestro sistema de gratificación, al estar constantemente frente la pantalla con estímulos y gratificaciones instantáneas.

    Si a esto le añadimos que el proceso de estrés se da, entre otras, cuando estamos en constante estado de alerta, y que la sustancia hormonal liberada en procesos de gratificación es la misma que en sustancias o actos adictivos (al consumir cocaína, heroína, marihuana, alcohol, al tener relaciones sexuales o ver pornografía se segrega la misma sustancia que al ver “likes” en Instagram), tenemos entonces una relación entre búsqueda de placer y estrés constante.
    Dicha relación fue uno de los resultados a los que llegaron Sherman y sus colaboradores estudiando el Núcleo Accumbens (responsable de que experimentemos placer intenso al ganar un premio, tener un orgasmo…) mediante imágenes obtenidas por resonancia magnética. Pues esta zona del cerebro está relacionada con las adicciones, al ser la encargada de reconocer momentos de placer, intentando buscar más situaciones placenteras. Además, este estudio obtuvo otra conclusión: las redes sociales pueden hacer que los adolescentes estén más inclinados a realizar actos imprudentes, ya que se pudo ver en los jóvenes que participaron en el estudio, cómo se “apagaban” las zonas del cerebro relacionadas con el autocontrol y el seguimiento de las normas cuando veían imágenes arriesgadas, como grabarse conduciendo, cuyo efecto aumentaba cuando la publicación tenía una gran cantidad de likes.

    Nomofobia

    La nomofobia es el miedo irracional a estar sin teléfono móvil. La dependencia al dispositivo electrónico genera una infundada sensación de incomunicación en el usuario cuando éste no puede disponer de él, bien porque lo haya dejado olvidado en casa, bien porque se haya agotado su batería o esté fuera de cobertura. 

    ¿Cuál es el perfil nomofóbico?
    Es típico de una persona que tiene falta de seguridad en sí misma y baja autoestima. Además, el hecho de mantener una relación a través de la pantalla hace que, a la larga, no seamos capaces de ser nosotros mismos cuando estamos cara a cara. Las personas inseguras se benefician al estar protegidas por un teclado y al poder expresar más cosas en la realidad virtual. Sería como un círculo vicioso, pues la inseguridad aumenta la protección de estar detrás de un aparato y, al pasar más tiempo con el artilugio entre manos, más habilidad adquirimos en su uso y más pánico tenemos al cara a cara.
    En cuanto a la edad, la nomofobia suele darse mucho más en adolescentes, pues ellos tienen más necesidad de ser aceptados dentro del grupo, además de que los jóvenes están más familiarizados con las nuevas tecnologías que las personas más mayores.
    ¿Cómo saber si soy nomofóbico?
    Síntomas que podrías sentir:

    Sensación de ansiedad
    Taquicardias
    Pensamientos obsesivos
    Dolor de cabeza
    Dolor de estómago
    Insomnio: una de las más frecuentes consecuencias de dichos pacientes con nomofobia, pues no pueden apagar sus móviles por la noche y ven interrumpidas sus horas de sueño.

    Ejemplo:
    “Mi vida circula alrededor de satisfacer al otro, así que, si me llaman y no tengo la posibilidad de estar conectado, me siento solo. Aparece el miedo a decepcionar a los demás”
    Es decir: si estamos esperando una llamada y no contestamos, sentimos que estamos fallando, y el miedo se apodera de nosotros.
    Lo primero que hacen los nomofóbicos al tener un móvil entre sus manos, después de un rato sin utilizarlo, es consultarlo inmediatamente.
    “Es como el que tiene adicción al tabaco, que lo pasa mal cuando se le acaban los cigarrillos y que, en cuanto tienen la posibilidad de fumar, lo primero que hace es encenderse uno”

    En relación con lo explicado, encontramos el término “phubbing”, el cual es refiere al hecho de rechazar o ignorar a alguien con quien estás conversando para mirar tu teléfono móvil. Según recientes estudios, el 90% de los adolescentes prefieren el contacto vía texto que cara a cara, y advierten que este fenómeno puede acabar reduciendo las relaciones sociales al intercambio de mensajes virtuales.
    Dentro de las consecuencias negativas de las redes sociales, encontramos esa soledad disfrazada, donde se suele conocer o tener contacto con personas de una manera más alejada, y donde podemos acabar sintiéndonos más solos que antes, además de necesitar una constante vigilancia de las redes para sentirnos tranquilos.

    Pau Vayá
    Psicólogo colaborador en Clínica Dellago

  • Agotamiento emocional

    Agotamiento emocional

    Todos sabemos lo que es sentirnos cansados, el agotamiento físico que podemos tener en determinadas circunstancias y cómo afrontarlo. Aun así, existen algunas situaciones en las que a pesar de haber descansado, esa sensación de cansancio permanece. Quizás es porque no se trate solamente de una fatiga física, sino de algo emocional. ¿Sabemos qué es ese agotamiento emocional? Y lo más importante ¿podemos y sabemos afrontarlo?
    “Sabes que algo anda mal cuando sientes cansancio del que no se cura durmiendo”
    El agotamiento emocional es un estado al que se llega por una sobrecarga de esfuerzo y sumerge al organismo en una parálisis emocional. Esto no se produce de un momento a otro, sino que se trata de un proceso que se incuba lentamente, hasta que hay un punto en que la persona se “desploma”, se desarrolla esa sensación de paralización, de colapso, en su vida. 
    “Es la consecuencia de exigirse ser fuerte”
    La causa principal es el desequilibrio entre lo que la persona da y aquello que recibe, es decir, la persona se entrega al cien por ciento y su “recompensa” le parece insuficiente. Ésta no viene únicamente relacionada a los efectos del estrés laboral sino a la carga que tomamos de responsabilidad cuando asumimos conflictos o responsabilidades que afectan directamente a nuestras emociones. 
    Principalmente, las personas que frecuentemente experimentan estas sensaciones suelen ser más sensibles y empáticas. Al igual que es muy común que lo padezcan las parejas y, sobretodo, quienes cuidan de personas dependientes. Éstas sienten que han agotado todos sus recursos emocionales y que no les queda nada más para dar a los demás.

    Algunos de los síntomas iniciales son:

    Cansancio físico
    Insomnio o hipersomnia
    Irritabilidad
    Falta de motivación y desinterés por la vida
    Distanciamiento afectivo, donde las emociones empiezan a ser cada vez más planas
    Olvidos frecuentes por la saturación de información y de estímulos 
    Dificultades para pensar y concentrarse, la persona siente que se confunde con facilidad 

    Es recomendable ser consciente de este problema y averiguar qué circunstancias lo pueden estar causando antes de que pueda convertirse en un síntoma prolongado de estrés, ansiedad, depresión o síndrome burnout (en situaciones laborales). Para prevenir esto, algunas de las técnicas y estrategias que se pueden llevar a cabo son:

    Construir una actitud diferente ante las obligaciones diarias. Es decir, todos los días debemos dejar un tiempo para atender a compromisos sociales, personales y descansar, de esta manera poder despejar la mente frente a las obligaciones.
    Sensibilización frente a nosotros mismos, dedicar un rato para estar a solar y poder reconectar con lo que somos y deseamos. 
    Mindfulness proporciona herramientas para reinterpretar aquello que puede producir tensión, así como nos puede ayudar a gestionar mejor nuestras emociones.
    Estilo de vida saludable con ejercicio físico, buena higiene del sueño y alimentación sana.

    Es importante aceptar lo que nos pasa, para poder llevar a cabo medidas y estrategias de afrontamiento, antes de que el problema pueda ser mayor y convertirse en crónico o a largo plazo. Llevar a cabo estilos de vida saludables, así como tener al día momentos para estar a solas con nosotros mismos/as, ayuda a la prevención de este tipo de situaciones. 
    Para más información, no dudes en consultarnos.

    Elena García Martinez
    Psicóloga colaboradora en Clínica Dellago

  • Conductas autolesivas como distracción emocional

    Conductas autolesivas como distracción emocional

    “Comencé a cortarme cuando tenía 13 años, lo hacía cada vez que sentía frustración y desesperanza ante diferentes situaciones personales. Lo cierto es que llegué al extremo de sentir que lo necesitaba, ya era adicta a cortarme, lo hacía tres veces en un día. A veces no era ni siquiera necesaria la presencia de problemas en mi vida, simplemente me agradaba hacerlo”

    Actualmente, según la OMS (2019), cerca de 800.000 personas se quitan la vida y muchas más intentan hacerlo, dándose una muerte cada 40 segundos al cabo del año. El suicidio se puede producir a cualquier edad, pero se ha estimado que es la tercera causa de muerte para los jóvenes de edades comprendidas entre los 15 y 19 años, siendo un factor de riesgo importante.
    Las respuestas de la sociedad ante el suicidio son muy diferentes a como se responde ante cualquier otro tipo de muerte. Esto se debe a la gran cantidad de estigmas y tabúes que lo acompañan, provocando que todas aquellas personas que piensan o intentan quitarse la vida, no obtengan la ayuda que necesitan. 

    Con las conductas autolesivas ocurre lo mismo, incluso se podría decir que aún son más evitadas que el tema del suicidio. Tenemos la concepción de que alguien que se autolesiona significa que quiere quitarse la vida, pero no siempre es así. 
    En la conducta suicida (o los intentos) existe la intención de encontrar la muerte, mientras que las conductas autolesivas se realizan como forma de distracción mental sobre el sufrimiento emocional para centrarse en el sufrimiento físico. De esta manera se consigue que disminuya el malestar temporalmente, a la vez que se encuentra una solución desadaptativa ante los problemas sobre regulación emocional, la cual sirve para empeorar la autoestima. Dicho así, el sufrimiento físico, serviría como distracción al gran sufrimiento emocional de ese momento, que no se puede llegar a soportar.
    Son actos que suelen realizarse cuando se sufre depresión, ansiedad, estrés post-traumático, incluso TOC, por lo que existe una relación entre estas conductas y los trastornos mentales, al igual que ocurre con el suicidio. Algunos estudios sitúan la prevalencia de conductas autolesivas en torno al 7% en adolescentes de entre 15 y 17 años, siendo la práctica más frecuente de estos el denominado “cutting”, el cual consiste en la realización de cortes con un objeto punzante. En niños/as, por ejemplo, las prácticas más frecuentes serían pellizcos así como mordiscos. 

    Existen diferentes medidas de prevención que se pueden adoptar para controlar estas conductas autolesivas, incluso también pueden utilizarse para la prevención del suicidio. Algunas de estas medidas son: 

    Restricción al acceso de objetos punzantes o aquellos medios utilizados para llevar a cabo la conducta
    Información responsable por parte de los medios de comunicación 
    Intervenciones escolares
    Identificación temprana, tratamiento y atención de personas con problemas de salud mental
    Seguimiento y prestación de apoyo comunitario

    Algo también fundamental, sobre todo en el caso de que las conductas autolesivas se desarrollen entre los adolescentes, es establecer un buen sistema comunicativo y de confianza entre los familiares, fortaleciendo de esta manera las relaciones personales. Además de trabajar con la autoestima y proporcionar otros medios menos invasivos que ayuden a reducir la ansiedad así como mejorar el estado de ánimo.

    En caso de desear más información sobre posibles tratamientos psicológicos, contacte con nosotros.

    Elena García Martinez
    Psicóloga colaboradora en Clínica Dellago

  • Aprende a gestionar el estrés

    Aprende a gestionar el estrés

    Aprende a gestionar el estrés con este completo vídeo. En él econtrarás pequeñas estrategias que te pueden ayudar a combatirlo.

    Si tras verlo deseas que continuemos conversando, contacta conmigo.

  • Programes de Ràdio amb pròxima parada

    Programes de Ràdio amb pròxima parada

    PRÒXIMA PARADA – PRIMAVERA 2023

    Les meues intervencions durant la col.laboració en el programa «pròxima parada» (à.punt). Amb Susanna Lliberós i Joan Espinosa.

    2023

    MOTIVACIÓ

    ¿Cóm funciona la motivació? 

    Explicaré la motivació humana, per què estem interessats en fer o no fer, a partir de la formula matemàtica Motivació = València x Expectativa (M=VxE)

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/complets/27-03-2023-proxima-parada-quarta-part_135_1602628.html

    27/06/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    FLOW

    Parlem del concepte de flow, de fluïr, de trobar (generar) el punt ací i ara entre l’avorriment i la exigència.

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/complets/10-04-2023-proxima-parada-quarta-part_135_1606203.html

    10/04/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    LA IMPORTÀNCIA DE DIR «NO»

    La importància de dir no, asertivitat, límits, identificar i aprendre a exposar necessitats pròpies, sense quedar per baix ni fer-ho des-de la ràbia.

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/complets/17-04-2023-proxima-parada-quarta-part_135_1607852.html

    17/04/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    L’ESTAT PRIMAVERAL

    Parlem de l’astènia primaveral «spring lag», desgana, apatia i cóm afrontar aquestos símptomes.

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/complets/24-04-2023-proxima-parada-quarta-part_135_1609687.html

    24/04/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    «SER FELIÇ», LA NOVA TIRANIA

    La pressió per ser feliç, les xarxes socials, les expectativas, la exigència, la autoexigència per adaptar-se a «la norma».

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/el-psicoleg/01-05-2023-psicoleg_135_1611365.html

    01/05/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    MATAR AL PARE

    Matar al pare és un concepte freudià,  que fa referència a la capacitat de deixar enrere la necessitat de validació per part dels progenitors. El podem trobar en expressions actuals, com tallar el cordó, tirar a volar, reflexionem sobre què fer com a fills… i com a a pares.

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/complets/08-05-2023-proxima-parada-quarta-part_135_1613644.html

    08/05/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    ELS PLANS B

    Jugar «tot a una carta» pot ser molt perillós psicologicament parlant, especialment si no surt bé. Reflexionem sobre els plans B, sobre llevar pressió, sobre la importància de les alternatives.

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/complets/15-05-2023-proxima-parada-quarta-part_135_1615407.html

    15/05/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    CANVIAR D’OPINIÓ

    Canviar d’opinió, aprendre, escoltar, buscar un consens. La importància de entrendre que les idees o postures dels demés també tenen sentit i trobar un punt comú en compte de tractar de «guanyar a tota costa»

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/el-psicoleg/22-05-2023-psicoleg-canviar-d-opinio_135_1617273.html

    22/05/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    QUÈ ÉS EL FRACÁS?

    La importància del fracàs, l’aprenentatge, la tolerància a la frustració. Reflexions sobre què és, i implica, l’èxit i el fracàs.

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/complets/29-05-2023-proxima-parada-quarta-part_135_1619030.html

    29/05/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    SLOW LIFE

    Vivim un segle accelerat, tot ràpid, pensant més en el que vindrà que en el «on estem». Afluixa, baixa revolucions, respira… calma.

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/complets/05-06-2023-proxima-parada-quarta-part_135_1621287.html

    05/06/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    S.M.A.R.T

    Per al canvi és important el «ón», però més important és el «cóm». El mètode SMART tracta de manejar variables per tal de garantir que el camí et porte on volies arribar.

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/complets/12-06-2023-proxima-parada-quarta-part_135_1622971.html

    12/06/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    PROCRASTINACIÓ

    Un dels motius més importants que expliquen la procrastinació és la dificultat d’enfrontar-se a la emoció que hi ha darrere, reflexionem sobre cóm passa, el seu significat i cóm evitar-la.

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/complets/19-06-2023-proxima-parada-quarta-part_135_1624703.html

    19/06/2023 – pròxima parada – 4ª hora

    CURIOSITATS I FENÒMENS PSICOLÒGICS

    L’estiu ha arribat, parlem de curiositats i fenòmens psicològics «random» per a eixos moments de platja o piscina en els que aprendre una miqueta, coses que pugam contar a l’hora del vermut.

    https://www.apuntmedia.es/programes/proxima-parada/complets/03-07-2023-proxima-parada-quarta-part_135_1628626.html

    03/07/2023 – pròxima parada – 4ª hora

  • Motivació, València i Expectativa

    Motivació, València i Expectativa

    PRÒXIMA PARADA – PRIMAVERA 2023

    Les meues intervencions durant la col.laboració en el programa «pròxima parada» (à.punt). Amb Susanna Lliberós i Joan Espinosa.

    2023

    MOTIVACIÓ

    Cóm funciona la motivació? 

    Explicaré la motivació humana, per què estem interessats en fer o no fer, a partir de la fórmula matemàtica Motivació = València x Expectativa (M=VxE)

    27/06/2023 – pròxima parada – 4ª hora