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Categoría: Autocuidado

  • Tengo miedo a salir a la calle. ¿Es normal lo que me sucede o puedo padecer agorafobia?

    Tengo miedo a salir a la calle. ¿Es normal lo que me sucede o puedo padecer agorafobia?

    Ante esta situación tan inesperada, como es la pandemia a causa del COVID-19, has podido sentirte de una manera que jamás habías vivido.
    Seguramente hayas desarrollado mayor preocupación por ir a lugares públicos como puede ser el cine o el teatro, te genere mayor ansiedad el hecho de ir a comprar al supermercado o coger el bus para ir al trabajo. Pero, ¿esto que has vivido puede estar generándote un trastorno de ansiedad, como es la agorafobia?

    La agorafobia es el miedo o la ansiedad intensa a estar en lugares públicos (transporte público), en una multitud, salir de casa solo, estar en espacios cerrados (como un ascensor), espacio abierto (estacionamiento) o hacer fila en el supermercado, alguna de estas situaciones puede generar importante ansiedad intensa unida a inseguridad y vulnerabilidad. La propia ansiedad se fundamenta en el miedo causante al percibir que no podrás recibir ayuda o irte si aumenta la angustia.

    Uno de los síntomas más frecuentes es que sientas la necesidad de que una persona cercana y de confianza te acompañe a sitios públicos, y muchas veces experimentes tal agobio y miedo que prefieras no salir de casa. Además, la ansiedad que se llega a sentir es desproporcionada a lo que es el peligro real que plantea la propia situación. 

    Por otro lado, el hecho de experimentar miedo a salir de casa o estar rodeada de gente por la posibilidad de contagiarte es normal. La diferencia entre padecer agorafobia o ansiedad normativa en respuesta a una situación puntual se centra en que un trastorno de ansiedad como la agorafobia genera un importante deterioro social, personal y fisiológico, que impide hacer la misma vida que antes hacías (debido al malestar, no a la situación externa). Por lo que si experimentas ansiedad en ciertas situaciones, pero no te afecta a la hora de ir a trabajar, ver a familiares o ir a comprar, tu preocupación en este caso es normal, ante la situación inesperada de pandemia que vivimos. Además, en la agorafobia,  el miedo y la evitación es continua, y dura típicamente seis o más meses.

    Actualmente, con las nuevas tecnologías, el tratamiento de la agorafobia puede resultar un poco menos desafiante. 

    En Clínica de Llago trabajamos con las herramientas más recientes y novedosas como es la Realidad Virtual, utilizada para trabajar en las fobias y miedos excesivos y recurrentes (como la agorafobia, o para el estrés intenso) mediante técnicas de relajación y mindfulness, bien a través del terapeuta, o con ayuda de las gafas de realidad virtual. Ésta ofrece de manera realista y personalizada la exposición a situaciones temidas (por ejemplo, estar en el metro lleno de gente para ir a trabajar). Esta técnica nos ofrece una oportunidad de vivir y experimentar situaciones que en la vida real no podrías vivir con tanta facilidad, donde tienes la posibilidad de explorar e interactuar con el entorno.

  • Aprende a decir NO

    Aprende a decir NO

    ¿Cuántas veces has dicho SÍ a una actividad que realmente no querías hacer?
    ¿Cuántas veces te has sentido mal por no saber cómo controlar una situación así?
    Para muchos/as, las situaciones de este estilo acaban reduciéndose a dos cuestiones: decir que sí para que la otra persona no se enfade con nosotros/as, o decir que no y sentirnos desconsiderados y crueles.

    Sin embargo, hablar de lo que queremos y negociarlo realmente no provoca ningún daño en las relaciones personales. Todo lo contrario, mejora la relación y el vínculo sincero entre dos personas.

    Para aprender a decir no es esencial mejorar tus habilidades sociales y entrenar la asertividad.
    La asertividad es la habilidad de una persona a la hora de defender sus ideas y opiniones, y expresarlas,  obteniendo así  una serie de beneficios, teniendo en cuenta los derechos de la otra persona también.

    «Decir no» sirve para tener un mayor control de las interacciones sociales, aprendes a respetar tus decisiones, ayuda a aceptar la negativa de los demás, mejora la visión de ti mismo/a y aumenta la sensación de bienestar y autoeficacia. Además, produce una mejora en las relaciones interpersonales, como puede ser con tu familia, pareja, amistades…

    Como puedes ver, decir que no produce muchos beneficios también en ti mismo/a. Para ello, hay tres reglas que debes seguir para afirmarte ante alguien, que son:
    1. No justificarte, es decir, no dar razones o buscar excusas para no realizar una actividad.
    2. No derivar a otros temas puesto que puede provocar que finalmente no se trate el tema central.
    3. No no dar «demasiadas» explicaciones debido a que puede afectar a la claridad del mensaje.

    Si te ves presionado/a por la otra persona en una situación social, siempre puedes utilizar la técnica de disco rayado. Esta técnica consiste en repetir una y otra vez lo que piensas con un tono de voz suave y sin enfadarte, para evitar dar demasiadas explicaciones y justificarte indebidamente.

    La incapacidad de no poder afirmarte correctamente provoca consecuencias poco positivas y un deterioro en tus relaciones sociales y de ocio. Sin embargo, con la ayuda necesaria y con un adecuado aprendizaje, podrás ser capaz de comunicarte sin experimentar ese miedo o ansiedad a expresar como te sientes. 

    Marta González
    Psicóloga colaboradora en Clínica de Llago