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Autor: sara@enfasismedia.com

  • Test de Ansiedad

    Test de Ansiedad

    Comprueba con este breve cuestionario, tus niveles de ansiedad, es un buen principio para ponerte en marcha y resolverla.

    Instrucciones: contesta de 0 a 3, según te sientas identificado/a con cada una de las afirmaciones, no te saltes ningún ítem. 

    Una vez termines, me llegará un email, revisaré el cuestionario y te enviaré una respuesta con las impresiones al respecto.

    Contesta según hayas experimentado los síntomas durante las últimas dos semanas, incluyendo el día de hoy.

    Duración aprox: 10 min

    ​Ten en cuenta que la corrección e interpretación del cuestionario es realizada personal e individualmente, por un psicólogo. Por lo que, especialmente si cae en fin de semana o no laborables, puede tardar unos días en realizarse. Gracias por la comprensión.​

    Comprueba tu nivel de ansiedad ahora:

    Si quieres saber más, o necesitas que te ayudemos, no dudes en contactar con nosotros

  • Test de Depresión

    Test de Depresión

    Comprueba con este breve cuestionario, tus niveles de  depresión, es un buen principio para ponerte en marcha y resolverla.

    Instrucciones: contesta de 0 a 3, según te sientas identificado/a con cada una de las afirmaciones, ES MUY IMPORTANTE que no te saltes ningún ítem. 

    Contesta según hayas experimentado los síntomas durante las últimas dos semanas, incluyendo el día de hoy.

    Una vez termines, me llegará un email, revisaré el cuestionario y te enviaré una respuesta con las impresiones al respecto. Elige si deseas que te contacte por teléfono o por escrito.

    Duración aprox: 10 min

    ​Ten en cuenta que la corrección e interpretación del cuestionario es realizada personal e individualmente, por un psicólogo. Por lo que, especialmente si cae en fin de semana o no laborables, puede tardar unos días en realizarse. Gracias por la comprensión.

    Dicho esto, te recomendamos que revises tu carpeta de SPAM, parece que algunas veces, las respuestas son derivadas allí.

    Comprueba tu nivel de depresión ahora:

    Si quieres saber más, o necesitas que te ayudemos, no dudes en contactar con nosotros

  • Fobia social

    Fobia social

    Los trastornos de ansiedad son muy frecuentes en la actualidad, siendo la fobia social el que mayor tasa de prevalencia tiene entre todos los trastornos de ansiedad, y el tercero de todos los trastornos mentales. Afectando en España a medio millón de personas.

    “Cuando tenía que relacionarme no sabía qué hacer o qué pensarían de mí. Tenía miedo al rechazo” “Me daba miedo el simple hecho de coger el tren o el metro por las aglomeraciones; pensaba que todo el mundo me miraba, lo cual me ponía nervioso y me daba dolor de tripa” “Intentaba evitar todas aquellas situaciones en las que atraía la atención, o ser lo menos llamativo posible”

    Todos solemos experimentar incertidumbre, ansiedad e inseguridad al conocer a personas nuevas, o en situaciones de hablar en público, por esa posible evaluación negativa que se puede hacer de nosotros. Pero, una vez roto el hielo, la mayoría logra convertir estos encuentros en una experiencia agradable. En cambio, las personas con trastorno de fobia social experimentan un grado de ansiedad mucho más elevado, lo que les hace sentirse aún más vulnerables e inseguros ante estas situaciones.

    ¿Qué es la fobia social?

    Se fundamenta en un miedo irracional y desproporcionado que surge en ciertas situaciones de interacción social, donde la persona está convencida de que actuará de manera inadecuada, ridícula o embarazosa, o incluso será evaluado negativamente por el resto. Esta convicción va acompañada de sensaciones físicas como taquicardia, calor, rubor, sudoraciones, temblores o sensaciones del estómago, los cuales, también, piensan que serán valorados de manera negativa.

    Estas personas tienden a protegerse evitando afrontar las situaciones o adoptando conductas de seguridad para que los demás no se den cuenta de lo que les está ocurriendo, por ejemplo: “si la persona teme que le vean sudar, llevará ropa ligera o no se quitará la chaqueta, o beberá bebidas frías” (conducta de seguridad). Todo ello puede llegar a ser muy limitante, afectando a nivel académico, laboral e incluso familiar, llegando al extremo de que la persona tenga que vivir recluida en su casa. Todo esto hace que la persona llegue a desarrollar un ciclo vicioso: 

    1. Ansiedad anticipatoria, antes de que el individuo deba afrontar la situación social temida
    2. Ideas de miedo y síntomas de ansiedad en la situación temida
    3. Rendimiento insatisfactorio real o subjetivo en la situación
    4. Todo ello generará más malestar y ansiedad anticipatoria en las próximas situaciones

    Vivimos en una sociedad en la que necesitamos relacionarnos con los demás en cada actividad que hacemos, pero ese deseo que solemos tener de formar parte de los grupos sociales, ser valorados y apreciados, en estas personas se ve disminuido, dando lugar a una baja autoestima y complejo de inferioridad.

    Por otro lado, cabría comentar cuál es el rol que ocupan hoy en días las redes sociales en la fobia social: ¿ayudan o perjudican? Hoy en día, continuamente estamos exponiendo nuestras vidas en las redes sociales, lo que lleva a que seamos probablemente evaluados.

    Se ha visto cómo estas continuas evaluaciones provocan cada vez más ansiedad, no estamos acostumbrados a que tanta gente juzgue lo que hacemos. Lo que lleva a que se empiecen a crear espacios surrealistas, donde se presenta una cara inversa a lo que ocurre realmente para no ser evaluados negativamente.

    No obstante, las redes sociales están siendo un elemento bastante útil para el tratamiento de fobia social, porque aportan al paciente un espacio virtual donde poder ensayar y enfrentarse al malestar que le pueden provocar diferentes situaciones sociales, antes de exponerse a la interacción social real.

    En cuanto al tratamiento terapéutico, sería conveniente, en primer lugar, que la persona tomase conciencia de lo que le pasa, para poder empezar a trabajar con ella. Y además de las exposiciones a diferentes situaciones sociales, se trabajaría con la autoestima, las habilidades sociales, así como el aprendizaje de diferentes estrategias de enfrentamiento a ese miedo irracional y control emocional.

    Elena García Martínez
    Psicóloga colaboradora en Clínica Dellago

  • Tipos de apego: el vínculo entre cuidador e hijo

    Tipos de apego: el vínculo entre cuidador e hijo

    El apego es un vínculo que surge principalmente entre un cuidador y su hijo. La gran mayoría de personas desarrollamos este vínculo tan especial con nuestras madres o nuestros progenitores, para posteriormente formarlo con los hijos/as. Y es que las madres y los padres son especiales, nos conocen y nos proporcionan seguridad.

    ¿En qué consiste este vínculo? ¿Todo el mundo desarrolla el mismo tipo de apego con sus madres o padres? ¿En qué consisten los tipos de apego, y por qué se dan?

    El apego es considerado el primer vínculo que formamos en nuestro ciclo vital. El contacto, la seguridad, la confianza y proximidad que los bebés desarrollan hacia sus madres son conductas de apego. Este vínculo comienza durante la gestación y es bidireccional (tanto de madre a hijo como de hijo a madre). Bowlby fue el primer autor que definió esta vinculación madre-hijo.

    Mary Aisworth, mediante sus investigaciones, dio a conocer que existían varios tipos de apego, y que éstos dependían de los tipos de crianza que utilizara la madre con su hijo/a.

    En primer lugar, podemos hablar de niños con apego seguro, cuando al estar cerca de su madre se sienten confiados y seguros para realizar conductas de exploración (jugar con juguetes, observar los objetos de la casa…). Cuando la madre se va, se ponen tristes e intentan buscarla, porque necesitan a su figura de confianza y seguridad. Ainsworth opina que este tipo de apego se da cuando la madre ha sabido ser sensible a las demandas de su bebé, y que por eso el niño ha mostrado confianza hacia su madre, porque sabe que ante una amenaza su madre estará ahí para socorrerlo. 

    Por el contrario, los niños con apego inseguro evitativo, realizan las mismas conductas esté o no presente su madre. No la buscan, o la ignoran, y tienen un comportamiento más independiente. Podríamos decir que no sienten esa necesidad de proximidad hacia la madre. Ainsworth afirma que este tipo de apego surge cuando la madre no ha sido sensible a las demandas de su bebé, y  por eso el niño ha aprendido inconscientemente a que no puede contar con su madre si le pasa algo, por lo que tiene una actitud más independiente.

    En tercer lugar, hay niños que desarrollan un apego ambivalente, es decir, algunas veces tienen conductas de proximidad hacia la madre y otras veces de rechazo. Esto se debe a que las pautas de crianza de la madre han sido inconsistentes, mostrándose muy sensible a las demandas del bebé en algunas ocasiones, pero  no en otras, lo que le crea confusión al bebé. 

    Entonces, ¿qué relación tiene el tipo de apego con las relaciones forjadas en la edad adulta? Se dice que el primer apego es importante porque es un factor determinante (pero no el único) de las relaciones futuras. Así pues, se ha demostrado que en muchas ocasiones un apego seguro en la niñez se convierte en apego seguro en las relaciones adultas, como por ejemplo en una relación de pareja. Lo mismo ocurre con los apegos inseguros.

    Sin embargo, que hayas generado un tipo de apego u otro hacia tus progenitores no te condiciona por completo en tus relaciones adultas, ya que influyen muchos factores en ello. Además, se sabe que la terapia psicológica resulta muy efectiva para mejorar una relación, y formar vínculos seguros con las personas que te rodean. 

    MARIA PUIGCERVER
    Psicóloga colaboradora en Clínica Dellago

  • Alexitimia y dificultad para identificar emociones

    Alexitimia y dificultad para identificar emociones

    ¿Alguna vez te has sentido incapaz de expresar cómo te sentías? Algunas personas viven esta situación constantemente, hasta el punto que les genera dificultades importantes con sus relaciones interpersonales. Este rasgo se llama alexitimia y afecta aproximadamente al 10% de la población según la Sociedad Española de Neurología (SEN). 

    La alexitimia, un término poco conocido pero relevante en la psicología y la salud mental, se refiere a la dificultad o la incapacidad para identificar, entender y expresar emociones de manera adecuada. Las personas que padecen alexitimia pueden parecer frías y distintas, e incluso dar la impresión que “no sienten nada”. Sin embargo, la alexitimia no implica una ausencia de emociones. Las personas con alexitimia pueden decir, verbalizar, una emoción, pero no describir el cómo la experimentan, el cómo sienten esa emoción. Por ejemplo, una persona con alexitimia podría decir que está triste, pero si le preguntas qué siente al estar triste, probablemente no sepa responderte.

    Al no poder reconocer o definir el bullicio de emociones que sienten, se ven incapaces de regular sus sentimientos. Esto conlleva a que fácilmente se vean abrumados por sensaciones que no entienden y que no puedan controlar, generando un alto nivel de sufrimiento emocional. 

    La alexitimia no es un diagnóstico como tal, sino que es un síntoma que suele acompañar a un amplio abanico de problemas relacionados con la salud mental: trastornos de personalidad (como el trastorno límite), trastornos del neurodesarrollo (como el trastorno del espectro autista), trastornos del estado de ánimo, trastornos de la conducta alimentaria, etc.

    Te preguntarás ahora: ¿esto tiene cura? Tratar o superar alexitimia puede ser un proceso largo y muy complejo dependiendo del nivel de gravedad de cada paciente. En la mayoría de ocasiones, no son los pacientes los que hacen el primer paso para poder iniciar un tratamiento. Su falta de comprensión de lo que les ocurre hace que no asocien sus problemas con un problema psicológico. Por tanto, la gran parte de casos de alexitimia que llegan a consulta se debe a la insistencia por parte de terceros. Dado que no es voluntario, la mayoría de veces, el tratamiento de la alexitimia es difícil si no existe una motivación por parte del paciente y el apoyo social será vital para el éxito de la terapia.

    En definitiva, la alexitimia es una condición compleja que puede afectar la calidad de vida de quienes la experimentan. Sin embargo, con el apoyo adecuado y las estrategias terapéuticas apropiadas, muchas personas pueden aprender a identificar y expresar sus emociones de manera más efectiva, lo que puede conducir a una vida más plena y satisfactoria. Si tú o alguien que conoces podría estar experimentando alexitimia, buscar la ayuda de un profesional de la salud mental es un paso importante para abordar esta condición y mejorar la salud emocional.

    MARIA PUIGCERVER
    Psicóloga colaboradora en Clínica Dellago

  • Relajación inducida

    Relajación inducida

    Puedes practicar esta técnica tantas veces como quieras, cuantas más veces, mejor funciona. 

    Es una técnica basada en la disociación y la sugestión, sencilla como técnica inicial, pero con gran capacidad para trabajar con ella de manera profunda. Los resultados, no sólo como relajación, sino como abordaje de miedos, o consolidación de decisiones (por ejemplo dejar de fumar) son espectaculares.

    Te recomiendo que te sientes con la espalda recta, la cabeza apoyada y ambos pies en el suelo, dejando las manos apoyadas sobre las piernas.

    Si estás interesado/a en aprender técnicas de relajación, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

    PAU PALAU DELLAGO
    Psicólogo General Sanitario